Páginas vistas en total

jueves, mayo 29, 2014

Corridas generales 2014

Ya han sido presentados los carteles de las Corridas Generales de la Semana Grande de Bilbao. Ha sido hoy mismo, como cabía esperar, en... Madrid. Coherencia al poder. ¡Viva la Junta!

Las fórmulas son las siguientes:

Sábado, 16 de agosto: Toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez para Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández.

Domingo 17: Toros de Fuente Ymbro para Manuel Escribano, Alberto Aguilar y Jiménez Fortes.

Lunes 18: Toros de Alcurrucén para Paco Ureña, Joselito Adame y Juan del Álamo.

Martes 19: Toros de Victorino Martín, Carmen Lorenzo y Fermín Bohórquez para el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y toros de Victorino Martín, Alcurrucén y Victoriano del Río para Enrique Ponce.

Miércoles 20: Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla y José María Manzanares, mano a mano.

Jueves 21: Matinal. Novillos de El Freixo para los finalistas del Certamen Eres Torero.

Jueves 21: Toros de Garcigrande y Domingo Hernández para Enrique Ponce, El Juli y Miguel Ángel Perera.

Viernes 22: Matinal. Novillos de El Parralejo para José Garrido, que actuará como único espada.

Viernes 22. Toros de Jandilla para Juan José Padilla, Miguel Ángel Perera e Iván Fandiño.

Sábado 23: Toros de La Quinta para Antonio Ferrera, El Juli e Iván Fandiño.

Domingo 24: Toros de Victorino Martín para Diego Urdiales, El Cid y Luis Bolívar.

Como pueden comprobar, la feria deja mucho que desear en el elenco ganadero, si bien esto viene siendo costumbre ultimamente. Lo que menos importa en la feria del Toro es el Toro. Es decir, que Bilbao ya no es la feria del toro, ha pasado a ser una feria más. Importante, pero una más.

Tema novilladas: seis novillos para un único novillero me parecería una auténtica tontería de no ser por la novillada de la mañana anterior, en la que estarán los tres novilleros teóricamente más preparados. Sin embargo, craso error poner las dos novilladas por la mañana. Bastante poca afluencia habría por las tardes como para hacer eso. Miedo me da.

El toro número 50 de Enrique Ponce en Bilbao será un Victorino. Sin salir de las figuras, El Juli matará La Quinta junto a Fandiño (¡ya era hora!). Importante gesto por su parte matar junto a un torero mejor que él a quien el sistema trata como peor y más aún hacerlo saliendo de su encaste favorito. Que se convierta en habitual. Faltan Talavante y Castella, de los que solo echaremos de menos al primero. Del segundo ya sabemos que se cree José Tomás y por lo visto pide mucho dinero.

Mano a mano de figuras entre Morante y Manzanares sin intriga por la ausencia de competencia. Idea malísima que recuerda al Juli-Manzanares del año pasado. Entre esto y que es la única tarde de Morante...

Buena noticia la inclusión de Paco Ureña en la feria, aunque en ese mismo cartel me sobra Joselito Adame y más todavía los de Alcurrucén. Una sola tarde para Diego Urdiales y para Juan del Álamo da muestra de lo cerrado que está el sistema. Para el riojano es más de lo mismo, en cuanto al salmantino me da miedo el pavor que le van a ir cogiendo las figuras. Torear puro pasa factura con estas mafias.

Del Cid esprero que poco a poco vaya desapareciendo de los carteles. Su mano izquierda siempre estará ahí, pero salvo en la Feria de Otoño 2013 no la ha sacado en los últimos años. También sobra en la feria Padilla, que está más para retirarse que otra cosa. La superación y valor son indudables e innegables, pero no torea nada y se vale de su ojo para seguir entrando en ferias. Suena duro y cruel, y posiblemente lo sea, pero es así.

De los rejones no comentaré porque soy un ignorante, pero solo diré que llevo mucho tiempo viendo a Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez. Igual es cosa mía, no lo sé.

Probablemente queden muchas ideas fuera pero no puedo seguir si pretendo hacer esto breve. Imagino que en las discusiones sobre los carteles no podrá faltar el bajón ganadero en Bilbao, a todas luces principal pega a la Junta Administrativa.

miércoles, mayo 28, 2014

Campo charro

Hace unas semanas pasé unos días en el campo charro, donde visité las ganaderías de Barcial y Montalvo. Pasando los días se me ocurrió escribir para contar la experiencia, ya que merece la pena y pienso que hay que vivirla una vez en la vida para poder valorarla.

Barcial y sus pelajes característicos
El primer pensamiento que me recorre acerca del campo y de la pasividad de los toros cuando se encuentran en él es que los antitaurinos deberían pasar un día viéndolo antes de ver una corrida en una plaza (suponiendo que la vean, porque esto también lo dudo). Te da otra dimensión de lo que es el toro, su especie, su origen, su morfología, su historia... Y todo para que, en un ritual casi sagrado de aproximadamente veinte minutos de duración, pelee por su vida ante un héroe que intenta arrebatársela. Claro que con los toros que salen hoy en día a los ruedos, que ni pelean por su vida ni ponen en gran peligro a quien está en frente, la fiesta de los toros parece más tortura y quien se enfrenta a la bestia más humano. Cómo ha devaluado el término "corrida de TOROS"...

Los pelajes de Barcial son muy singulares. Destaca la abundancia del blanco en los toros, ya sean luceros, bragados, meanos, salpicados o incluso berrendos. Montalvo se mueve más en castaños o simples negros listones.

El toro de lidia, el toro bravo, en su hábitat natural, es pasivo, tranquilo, lento, suave en general en sus movimientos. Sin embargo, entre ellos también tienen peleas. Voy a contar una cosilla que yo no sabía:

Montalvo
Resulta que los toros, en general, se mueven en grupos, y cada grupo tiene un líder. Según cuentan, de vez en cuando dos toros se encaran, se pelean, enganchan los pitones y uno de ellos, en un giro rápido de cuello, derriba al otro. Cuando esto ocurre, los amigos toros acuden a donde el toro que ha caído y, lejos de ayudarlo a levantarse, la toman con él y lo matan a pitonazo limpio. Pues bien, cuando un toro que cae consigue levantarse por algún motivo, habitualmente, se marcha a la otra punta del espacio que tienen habilitado para moverse y vive aislado toda su vida. En el campo le llaman el toro "abochornado", y es el que habitualmente coge a los ganaderos, mayorales, etc.

Otra de las discusiones frecuentes en el mundo de toro es la de las fundas. Personalmente estoy en contra de ellas, porque impiden que el pitón se rompa, pero también entorpecen su desarrollo y, según cuentan, le dan al toro una medida falsa de su pitón, de modo que cuando se las quitan piensa que es más largo y embiste a un cuerpo más lejos de lo que en realidad debería embestir si su intención fuera alcanzarlo. Cuestión de encastes y tradiciones: en Barcial, naturalmente, Jesús Cobaleda no emplea fundas. Montalvo, por contra, sí lo hace.

Agradezco desde aquí a un gran amigo que permitió visitar las ganaderías, si bien no mencionaré su nombre. Ya sabe él quién es.




jueves, mayo 22, 2014

Lección de frescura

En una tarde marcada por el sol y el siempre complicado viento madrileño, cinco toros de Montalvo y uno de Núñez del Cuvillo que hizo de sobrero murieron hoy en la plaza de Las Ventas a manos de Finito de Córdoba, Morante de la Puebla y Alejandro Talavante.

Sospechosa ausencia de Manolo Molés en la retransmisión, ya que mediada ésta, hizo RT en la red social Twitter de todos los tweets de aquellos internautas que decían echarle de menos. Huele a veto desde lejos. Algunos acusan al apoderado de Alejandro Talavante, Curro Vázquez. La situación es más que grave: la libertad de expresión de los periodistas se ve mermada por los intereses de quienes se consideran importantes en esta Fiesta y que no hacen sino destruirla. El tráfico de influencias y el chantaje siguen su curso como mandamases de la fiesta en la que lo que menos importa es el toro. Son acusaciones graves que, insisto, no están demostradas, y por lo tanto su veracidad no se puede comprobar.

Corrida bajita, corta, sospechosa de pitones de Montalvo. El pasado martes, creo recordar, hubo lío en los corrales porque tan solo pasaron el reconocimiento cuatro de los toros embarcados. El resultado fue Montalvo mandando dos toros indignos de Madrid pero que la empresa aprobó, con la consecuente caída en picado de la presentación media de la corrida, que finalmente, bajo mi punto de vista, quedó suspendida. El paso por la barbería de los seis toros de hoy es más que obvio: ya ni afilan las puntas para disimular, prácticamente las dejan redondas. Han debido de estrenar cuchillas Gillette de las más potentes en la finca salmantina.

Lección de Talavante al natural ante el tercero de la tarde. Temple, verdad, pureza y profundidad ante un ejemplar de Montalvo al que le faltó fijeza pero tuvo esa transmisión tan importante, sumada a humillación, clase y buen tranco. Manso con boyantía al que le faltó un puyazo. La faena de Talavante llegó a un punto alto pero no terminó de romper, lo que le cerró la puerta a las dos orejas, y al fallar a espadas se quedó en ovación sin vuelta al ruedo tras cuatro pitos de "aficionados" del 7. En ese tendido, tan necesario para la fiesta, algunos han perdido ya la cabeza y solo van a pitar. Al sexto le buscó algo el extremeño pero no lo encontró y pasó a los hierros, con los que erró repetidamente. Definitivamente la tarde de hoy es un regreso al Talavante del principio, al que ilusionaba.

Petardo de los "artistas", en primer lugar de Morante. Lo intentó en el segundo pero, molesto por el incesante viento, tiró la toalla y demostró tener la hipoteca pagada. No se entregó el toro que se pegó al piso y se rajó muy pronto, ya en el tercio de banderillas. Lo primero que ocurrió en el quinto fue una verónica de José Antonio a la que el toro respondió parándose en seco, con lo que encerró a Morante entre el cornúpeta y las tablas. A raíz del percance la lidia se convirtió en un auténtico desastre: puyazos traseros a relance, banderillas con una mano y apuros y demasiados capotazos. Todo valía, total, es Morante. Ahorró gasto de árboles innecesario y arrancó la faena estoque en mano, lo que le valió para meter media estocada desde Cuenca y pasar al descabello. Bronca de Madrid que debió llegar a más. De no anunciarle en Otoño como castigo ni hablo; suena utópico. 5 temporadas y 25 toros sin tocar pelo en Madrid seguro que no dicen nada.

Más de lo mismo para Finito. Hipoteca pagada y demasiadas facilidades. El abreplaza fue muy noble y metió la cara abajo pero el viento sirvió de excusa. El cuarto bis, ejemplar bajito, montado, sospechoso de pitones y lavado de cara de Núñez del Cuvillo fue muy rebrincado por mal hecho y protestón por condición. Mal va Núñez si así se quiere recuperar y mal Fino si así quiere ir por España.

domingo, mayo 18, 2014

Variedad de encastes

Dio de sí la corrida del segundo domingo de San Isidro, interesante que no buena, si bien al menos no hubo aburrimiento en los tendidos. Corrida desigual, con más de 100 kilos de diferencia entre unos toros y otros y hasta 18 meses, lo que hace dudar de si realmente Couto de Fornilhos tenía toros para Las Ventas (y sino miren el quinto novillo, digo toro). La corrida de la ganadería portuguesa, remendada por Gerardo Ortega a causa de una pelea nocturna entre dos toros que acabó con cornadas para ambos, no dio excesivo juego para el "lucimiento de los toreros", lo que muchos buscan hoy en día.

El lucimiento de los toreros. Qué concepto tan extraño cuando se refiere al enfrentamiento entre un héroe y una bestia, ¿no? En torno a dicho concepto gira la tauromaquia del siglo XXI, aquella en la que el toro da igual y la emoción sigue el orden inverso de la esperanza: es lo primero que se pierde. De esta manera se pierden los tipos de faena cuya finalidad es que el matador de toros se sobreponga a su adversario, y queriendo hacer bonita una pelea que por las condiciones del burel no puede ser bonita, se nos va un toro al que calificamos de malo y al que el adorable y taurinísimo equipo de Canal + Toros pide la muerte. Y es que hoy, a diferencia de los días de La Palmosilla, Victoriano del Rio o Jandilla, los medios taurinos no ocultan nada. Hoy no toca tapar.

Acompañó sin mando Sebastian Ritter en su primero, tercero de la tarde, y así lo pagó. Es el ejemplo vivo del párrafo anterior: el preciosismo del toreo, como Guardiola en cuanto al fútbol se refiere. La despaciosidad del toreo y los pases desmayados no siempre valen. A veces hay que adelantar la muleta, ofrecer la panza de la misma y, dando el medio pecho, enroscar al toro en la cadera para después vaciar su embestida por bajo, repito, por bajo. Pero solo a veces eh.

Arrimones meritorios para algunos en el sexto, junto al primero, los únicos dos ejemplares de Gerardo Ortega (de procedencia, adivinen, Domecq, tachááán). El toreo de cercanías, al igual que los recortadores, demuestra valor e incluye a un toro, pero no es toreo ni es nada. Los tiene mejor puestos que muchos toreros este joven de 22 años, pero al igual que Couto, no merecía Madrid. Demasiado verde.

Imagen de Aplausos: Derechazo de Paulita


Soberbio inicio de faena al cuarto de Paulita. Templados y artísticos doblones del diestro maño, que más allá de esto y pequeños detalles sueltos que dan muestra de su concepto clásico, poco pudo dejar. El primero de la tarde, ejemplar de Gerardo Ortega, no se movió. El cuarto también se paró muy pronto. Aunque no se pegó al piso, se pasó veinte minutos pasando, sin embestir y con poco que rascar. La gracia justa.




La tarde de Morenito de Aranda se puede resumir en una media, de esas que de ser hechas por otro dicen que "para el tiempo" y esas cosas. Lo demás, poco. El segundo lo dejó crudo, crudísimo en el caballo y lo pagó en el tercio de muleta: el toro apretó por dentro, pegando un cabezazo a mitad de viaje y fue imposible pararlo. La superioridad del animal dejó en evidencia a matador y picador, encargado de ahormar la embestida del astado. Previo salto de un, por cierto, cobarde espontáneo al ruedo, el quinto se paró desde el tercio de varas por una desastrosa lidia a la que el toro, andarín, no ayudó.

Detalles buenos y malos en una corrida que no debió ir a Madrid, pero a todos nos alegra ver un encaste distinto en el ciclo Isidril.

martes, mayo 13, 2014

Los cojones de Fandiño

Quinta de abono del ciclo de San Isidro, que este año llegará hasta los 31 festejos taurinos. Tarde soleada marcada por un constante viento que incomodó mucho la labor de los espadas. El Cid, Fandiño y Ángel Teruel estoquearon toros del segundo hierro de Juan Pedro Domecq.

A pesar de que a algunos taurinos obsesionados con los "toristas" (así nos llaman ellos) les duela, no tengo problema en calificar de espléndida la corrida que echó Parladé. Seis toros se lidiaron, de los cuales cuatro debieron marchar con al menos una oreja menos. Salvo tercero y sexto todos, en mayor o menor medida, desarrollaron casta y transmisión. A la corrida le faltó en general bravura en el primer tercio, pero se vino arriba con las avivadoras.

Iván Fandiño abrió la Puerta Grande por insistencia, porque ya tocaba. La faena al segundo de la tarde fue a golpes, escasa de temple, pegando tirones que no beneficiaron al toro pero buscando el remate detrás de la cadera, dándole mucha pureza a la faena. También abusó de descargar la suerte en exceso o, simplemente, torear de perfil.

Otra cosa muy distinta fue la faena al quinto. Tras sumar una oreja excesiva en su primero, la ansiada Puerta Grande de Las Ventas era al fin una opción real. Así, se dispuso a torear al natural de manera lenta, templada, armoniosa y profunda a la vez que pura (no hay que confundir profundidad con largura, como hacen muchos toreros de hoy en día). Cuando estos cartuchos estaban gastados cambió de mano y realizó dos tandas de derechazos tras las cuales la faena cayó, aprovechando este momento para agarrar el estoque. ¿Nada más? Pensábamos muchos. Pues cuando parecía que esto ya estaba acabado, cuadró al toro, se colocó en su cara, soltó la muleta y se lanzó sobre los pitones del toro, previo grito de guerra y con la espada por delante. Clavó entera y arriba al mismo tiempo que el toro le encunó y propició una voltereta sin mayores consecuencias. Las indudables orejas se esfumaron por la tardanza del astado en doblar, pero un trofeo le valió para romper su maldición en el coso venteño.

Mala tarde para El Cid. Tras un atisbo de confianza e ilusión en aquella faena al natural en la feria de Octubre, ha vuelto a ser lo que era. El cuarto, su segundo, fue un toro encastado, exigente, de los de antaño. Había que apostar, pegar los pies al piso y echarle la muleta al hocico para después enroscarlo a la cadera. Saber, sabe, pero no quiso o no pudo por falta de confianza. El primero se creció en banderillas y sorprendió al de Salteras, desbordado por la casta y el fondo del astado.

Lote dulce, lote "de figura" podríamos llamarlo, el que le tocó a Ángel Teruel. Tras la confirmación de alternativa de hace unos días, llegaba su segundo festejo del año, número con el que iguala todo lo que toreó en 2013. El tercero fue flojo y no ayudó a que hubiera acople. En el sexto derrochó un concepto clásico en cuatro naturales de verdadero temple y suavidad. Muy relajado, suelto y aseado, de manera muy sorprendente para estar tan nuevo. Sin más contratos en lo que queda de año, toca esperar.

El Cid se va, Teruel llega y Fandiño está.

viernes, mayo 09, 2014

Costumbres San Isidriles

Breve será la crónica de la que abrió el ciclo San Isidril. Un año más, la primera de San Isidro no tiene mucho donde rascar. Cuatro años han pasado ya desde que se cortara la última oreja en la corrida apertura; hay que remontarse hasta 1985 para ver la última Puerta Grande en este día que tanto significa para muchos. Espartaco puso la firma y, por lo visto, también la maldición.

Mala corrida de Valdefresno. Lo más potable fue el quinto y se encontró con un muro en forma de torero incapaz delante. La presentación pasaba aprobada salvo el cuarto, que no tenía pinta ni de Valdefresno, ni de Atanasio, ni de Lisardo, ni de nada.

Tras el espectáculo de descoordinación de su cuadrilla, Diego Silveti puso el broche a la tarde con una faena de mucho valor pero de poca historia. Tras una impactante voltereta se vino arriba, se echó encima del toro y le pudo por momentos (pero solo por momentos). Valor frío en caliente. Las bernadinas del final, en las que el toro estaba con él, asustaron al tendido y sonaron los pitos. En cuanto a lo poco que se le vio toreando, mostró una incapacidad absoluta para adelantar la muleta y embarcar al toro. Claro, cuando toreas a un encastado como el sexto con la muleta retrasada le enseñas mucho y, como buen toro bravo que es, se mete por donde ve una salida. Todo esto es por culpa del toro de México, que salvo casta tiene de todo. Total, que en una de estas se le coló el pitón entre las piernas, le pegó la voltereta y llegó la historia que ya os he contado.

Daniel Luque sigue siendo digno de estudio en Cuarto Milenio. Se le fue el mejor toro de la tarde y todos callados. No pasa nada, sigamos diciendo que vemos mucho futuro en él y así quedaremos todos como grandes aficionados que apuestan por los jóvenes, pero él nos la seguirá colando tarde tras tarde. ¿Qué hizo mal? Torear sin el mando, con la muleta retrasada (esta historia me suena), descargando la suerte y girando como un compás. "¡Qué muletazos más largos los que busca y que gran trazo tienen, y cuánto temple!" Pero todavía no le he visto nunca enroscarse un toro en la cintura. Allá cada cual.

El segundo se le fue porque no le entendió. Debió taparle la salida constantemente y en lugar de eso le dejó cuatro segundos sin los trapos delante entre pase y pase. El quinto tuvo más transmisión que todos sus hermanos juntos y anduvo buscando la muleta con cierto brío, pero donde esté Luque, hasta luego Lucas.

David Mora se llevó el lote. Pero el malo, digo. Tras la oreja ayer en Sevilla a una faena ventajista, estirada y en línea recta, había creado mucha expectación, pero no pudimos ver nada, ni bueno ni malo. Lo más destacable fue el recibimiento al cuarto de la tarde, segundo suyo, al que le toreó por chicuelinas muy bajas justo después de que el toro huyera de su capote. Lo demás, nulo.

Mañana más y mejor, porque a peor no queda mucho margen.