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domingo, julio 20, 2014

El arte del valor

La tauromaquia ha estado ligada durante toda la historia a la épica, a la heroicidad de quienes se enfrentan a bestias indomables con ese mismo objetivo: el de domarlas, atemperarlas, templarlas, convertirlas en un instrumento artístico. Este arte que llamamos "Mundo del Toro" se basa en lidias o faenas de distinto tipo que el aficionado debe saber apreciar. Porque una faena de veinte naturales soberbios emociona lo mismo que una tarde de valentía y descaro.

Pregúntenselo sino a Rafaelillo, protagonista principal de la tarde de hoy en Mont de Marsan. Duros de patas, poderosos y mirones toros de Miura. Peligrosos, al fin y al cabo. ¿Qué es sino un TORO? Algunos los prefieren domados de salida, como seguro lo prefiere el antitaurino que interrumpió el paseíllo para dejarse ver. Ambos posicionamientos aseguran un futuro complicado (dando por hecho que lo que aseguran es futuro) para la fiesta. Tienen más cosas en común de las que piensan.

A lo que voy. En una plaza de toros de Francia, de cuyo nombre no quiero acordarme, salió un guerrero a jugarse la vida. Entregó su cuerpo a una verdad devaluada, la del arte del valor, que no es otra cosa que un arte. Y ahí salió Rafael Rubio para cruzarse ante el toro, taparle todo lo que pudo y echarle casta al asunto. Cara suelta y embestida defensiva regaló su oponente, nada ante lo que cualquier humano pudiera sacar petróleo. Claro que, aunque de carne y hueso, el torero -como figura artística- tiene algo sobrehumano. Pues si a esto le suman temple, el resultado es la faena al cuarto. Entre derechazo y derechazo intercaló el murciano dos molinetes, resultando volteado en el segundo. Descartada la cornada, tocaba reponerse de la paliza. En cosa de diez segundos y chaquetilla en el callejón volvió a la cara de la segunda bestia del día. Entre la estocada al abreplaza y todo lo que rodeó al cuarto equilibró premio en ambos toros y abrió la Puerta Grande.

A Javier Castaño, por los fallos de su concepto, le conviene el toro de Miura. La actuación ante el tercero fue seria y firme y quedó, al fin, por encima de su cuadrilla. Cualquiera podría pensar que la cambió para ese toro. Pues bien, tocó tragar y Javier tragó, tocó mandar y Javier mandó, tocó valentía y el leonés se envalentonó. La alimaña fue lista, cabrona. Pero murió. Quedaba otro: otra alimaña. Y otro cabrón, muy mirón, siempre con el torero, parado. Resolvió con nota Castaño para redondear una tarde de firmeza y poder. ¿La primera en su temporada? Muy probablemente.

Frío anduvo Fernando Robleño. Podríamos decir que no tuvo oponente, que no lo tuvo, o que sus dos toros fueron los más complicados, que (teniendo en cuenta las complicaciones de toda la corrida) es defendible. Mas aun así, anduvo frío. Firme pero frío. Su segundo no pasó, y cuando lo hizo no humilló; el quinto fue áspero, mirón, el más listo de la corrida. Faenas sobre las piernas y vuelta a España. Hasta la próxima, Francia.

miércoles, julio 16, 2014

Ceret 2014

Céret, una de las ferias más importantes para el aficionado torista. Aficionados de diversos lugares peregrinan cual camino de Santiago a un pueblo con un sello muy particular por sus costumbres y su forma de entender los espectáculos taurinos. La cultura catalana está tan arraigada que Els Segadors suena antes de cada paseíllo, con naturalidad, sin complejos. Cientos de aficionados reprimidos por motivos políticos se desplazan hacia el norte huyendo de la prohibición.


Tercios de varas de la Feria
 
Céret da a los aficionados otro punto de vista muy distinto al español. Los franceses, a diferencia de nosotros, han entendido la importancia de la lidia y no la conciben como un mero trámite. Exigen tercios de varas espectaculares, si bien este año ambos picadores y cuadra -alquilaron una nueva a Caballos Navarro- fallaron. Además, allí saben apreciar toros de todo tipo: desde los más "fáciles" hasta los encastados y exigentes (estos últimos, toros que, afirmo con seguridad, en una plaza supuestamente torista como Bilbao habrían recibido pitos en el arrastre).

Abrió feria Adolfo Martín con una corrida brava, encastada, exigente. 'Monerías', sorteado por Camille Juan, causó el pánico en los tendidos y en el ruedo. El torrente de poder sobrepasó a un joven matador francés de cinco años de alternativa y cinco festejos. Lógico, por otra parte. Oreja por toreo templado a Robleño y lo de siempre para Urdiales: mucha calidad, pero ausencia de ligazón. Como un champán caliente: no convence.

Entre novillos y toros pasó el domingo. La desconocida Vale do Sorraia dejó apuntes interesantes pero estuvo en manos inexpertas. Sin ser una novillada buena, los novilleros estuvieron en novilleros y cualquier ápice de casta les pudo. Diego Fernández estuvo digno en su primero y salió abucheado en su segundo tras entrar a matar ocho veces, Roberto Blanco no se templó pero pudo con su lote y de Vicente Soler se pueden rescatar buenas banderillas en el sexto rodeadas de dudas y vulgaridad.

Tampoco sabíamos mucho de Felipe Bartolomé y no sorprendió. En una tarde de estampa antigua, de torería, temple, exposición y verdad, el eterno Frascuelo dejó un sabor único tras una faena al natural al cuarto. Su inclusión en los carteles fue un homenaje a él, a lo que representa, a los aficionados románticos y a la tauromaquia en general. Muy distinta fue la lucha de Lamelas con el segundo, que exigió y recibió temple y mando. No fue un toreo bonito pero fue eficaz. Merece más carteles para demostrar. Esaú Fernández, sin materia bruta, tampoco hizo mucho por ganarse el pan. La cabeza estaba en los Miuras de Pamplona.

Don José Escolar Gil y Victorino Martín se midieron en un pulso con tres toros cada uno. Ganó el primero en varas y en muleta por un Toro, Cantador, cuarto de la tarde, número 38, cárdeno entrepelado. Cosas de la casta, el toro exigió y Robleño respondió, lo que valió una oreja. Alberto Aguilar, ayudado por una prótesis en su tobillo izquierdo, remedió su pasotismo en el tercero con mando y temple al natural en el sexto. También esa faena vulgar valió una oreja en Francia. Va a ser cierto que con trofeos bajan el listón. Pum, se bajó el telón. Hasta siempre, Céret.


La plaza recién abierta. Este año se llenó en tres festejos.




jueves, julio 10, 2014

¿Cuándo llegan las figuras?

Paseíllo hoy en Pamplona
Lo que para muchos quedará como una tarde triunfal en la que se vieron grandes detalles, a algunos locos (pero solo unos pocos) nos dejó muchas dudas sobre quiénes son las figuras del toreo a día de hoy.

Tocaba el debut de Garcigrande en Pamplona y el encierro de la mañana no defraudó. Avenero sembró el pánico en Estafeta, dejando a dos mozos corneados. Ya en la plaza, la corrida fue desigual y tendió demasiado a estar fuera de tipo. En conjunto no se puede hablar de corrida bonita porque, ya sea por cara, por hechuras, por pitones o por remate, no lo fue.

Rajado fue el segundo de la tarde, correspondiente junto al quinto a Julián López "El Juli". Tras pararse su rival, dio paso a un toreo de cercanías, de arrimones ante un manso medio muerto de mucho mérito pero muy poco torero. Nadie en la plaza protestó el horrible Julipié (así es como se ha bautizado entre la afición a su ventajista técnica de entrar a matar) que precedió a una oreja barata.

Julipié
Pero más barata fue la oreja que cortó a su segundo y que le valió la Puerta Grande. 'Música' fue franco, boyante y muy noble. Julián lo metió en la muleta con calma y una gran inteligencia que desaprovechó posteriormente con un toreo ventajista, periférico, antiestético y hacia fuera. Clase de "destoreo" absoluta que Pamplona apreció como faena digna de dos orejas. Debió de quedarse con las ganas de dar premio doble cuando el madrileño falló repetidamente con la espada en nuevas versiones de su infame Julipié. Puerta del Encierro de mercadillo.

Debió ver el encierro Finito de Córdoba porque desgastó al abreplaza en el tercio de varas, casualmente el mismo toro que había dado dos cornadas por la mañana. Gazapón de salida, los dos duros puyazos le llevaron a rajarse, y parado llegó al fin de una faena que duró aproximadamente dos minutos. Ensordecedora bronca a Finito por su total falta de actitud.

Si con el primero no quiso, con el cuarto no pudo. 'Extremeño' mantuvo pronto y muy buen son a pesar de una nueva masacre en el primer tercio. El catalán solo dejó detalles de su ya conocida torería, dejando marchar un toro muy generoso que dio mucho y no recibió más que capotazos destemplados y por alto de la cuadrilla y puyazos eternos del hombre del castoreño. ¡Pasajeros al tren...!

La soberbia brega de Juan José Trujillo, subalterno de Alejandro Talavante ante el tercero no valió de mucho por los errores que cometió su matador en su tercio. Abusó de retrasar la muleta y el manso encastado se coló por los huecos que encontró, voltereta incluida. Se vino a menos el toro y el extremeño le propinó una estocada candidata a la mejor de la feria. El sexto fue un enclasado, templado, falto de transmisión que se encontró delante a un humano frío de por sí que, aun encontrándose cómodo, no logró que la faena tuviera eco. ¡Pasajeros al tren...!


miércoles, julio 09, 2014

Ganaron los protagonistas

Superado el encierro que, siguiendo la tradición, se celebró esta mañana por las calles de Pamplona, llegaron las seis y media de la tarde y rompió el paseíllo en la Monumental de Pamplona. Padilla en la izquierda, Fandiño en la derecha y Del Álamo entre ambos siguiendo la jerarquía que lo marca todo en el mundo del toro: los años de alternativa. Toros de Victoriano del Río en el cartel.

Buena corrida en líneas generales la de Victoriano. Impecable presentación de los seis ejemplares teniendo en cuenta la plaza para la que estaban destinados, nos imaginamos, desde hace bastantes meses. Astifinos y con imponentes cornamentas, tan solo cuarto y quinto bajaron el listón aun siendo auténticos toros dignos de cualquier coso de primera. En cuanto al comportamiento, ningún toro fue redondo pero toros tuvieron sus teclas y, en varios casos, quedaron por encima del matador correspondiente. Ganó el protagonista de esta feria: el TORO.

A Juan José Padilla, sin ir más lejos, le desbordó la calidad del toro de la merienda. Sin opciones ante su primero lesionado, el noble cuarto fue a más, humilló y dejó al gaditano abandonarse para hacer un toreo de galería. Le faltó torería a un Padilla que nunca se encontró cómodo, no supo hallar el temple que la faena necesitaba para tomar vuelo y, en consecuencia, no tocó pelo. Fallos habituales y que, para qué engañarnos, a nadie sorprenden. Pero cuidado, no digáis nada malo sobre el Ciclón, no vaya a ser que os ataquen por "restarle méritos"... Si criticar desprestigiara, no podríamos exigir a ningún torero, porque todos tienen un mérito digno de cualquier superhéroe. Pero como con Padilla toca callar y admirar, pues nada, a tragar.

Tampoco anduvo entonado ante su primero Iván Fandiño. De mejores inicios que finales, tuvo una embestida muy irregular y el vasco no se acopló, quedando el toro por encima durante toda la faena. Una estremecedora voltereta al entrar a matar (por segunda vez, todo sea dicho) le valió una oreja.

Iván Fandiño abrió la Puerta del Encierro
Y si en su primera aparición logró trofeo, el de su segunda fue doble. Dos orejas a una faena con mucho mando y en la que tiró de un noble que transmitió y humilló con recorrido. Faltó, desde el punto de vista de quien escribe, temple. Una faena de tirones y acelerones que dejó fríos a muchos y cuyo premio fue excesivo para otros tantos. La vuelta al ruedo al toro a pesar de su escaso juego en varas fue también protestada por cierto sector del tendido.

Actuación seria, firme y con matices del salmantino Juan Del Álamo en su sexto paseíllo europeo en lo que va de temporada. En ocasiones, la pureza que atesora pierde eco entre la afición por ciertos modos antinaturales, pero su concepto clásico es indudable y quedó demostrado hoy con sus dificultades para llevar a cabo esa tauromaquia que le gusta al público de Pamplona, siempre populista y, en su mayoría, poco serio. Buenas noticias que sepa torear y no tenga tanta facilidad con los decoros: justo al contrario que otros matadores del plantel, uno de ellos en este mismo cartel.

Las dos faenas del salmantino contaron con soberbios inicios (a diferencia por ejemplo del destemplado inicio de Fandiño al quinto), naturales y rebosantes de temple, pero fueron a menos cuando cayó, como ya hemos explicado, en el populismo pamplonica.

martes, julio 08, 2014

Falló Dolores

Isabel Lipperheide, sucesora de Dolores, en los tendidos de Pamplona
La ganadería Dolores Aguirre, de la mano de su actual dueña Isabel Lipperheide, no cumplió con las expectativas generadas para su corrida en Pamplona. La bravura y poder otros años demostrados por los toros de la Doña se resumieron hoy en un quinto exigente y un sexto tapado. La presentación de los astados bajó un punto salvo en el impecable quinto, de estampa bonita a la par que imponente, cinqueño en todos sus aspectos.

Si de la ganadería tenemos la certeza de que seguirá ofreciendo corridas épicas y para la historia, quien dejó más dudas fue José Ignacio Uceda Leal. El madrileño sumó aproximadamente cinco minutos en las faenas de muleta de ambos primer y cuarto toro. El abreplaza humilló desde los lances de recibo y no tuvo ninguna mala intención a pesar de la horrible lidia que le fue dada. Cuando el matador se dispuso a torear de manera insegura y en los terrenos equivocados, el toro se metió por dentro dos veces y la excusa fue inmejorable: "Me estaba esperando detrás de la mata". De chiste.

El suelto cuarto no tuvo ni un pase, pero Uceda ni se justificó ante él, dejando patente una falta de voluntad alarmante y que hace pensar en las oportunidades que pierden toreros jóvenes en tardes como hoy. Quizá haya llegado la hora de darse un descanso.

El primer toro de la temporada personal de Francisco Marco llegó hoy y fue el segundo de la tarde. Exigió mucho mando y salió siempre por arriba, pero ofreció franqueza y humillación. Las boyantes embestidas del astado se fueron diluyendo a medida que su matador pegaba tirones y no terminaba de encontrar el sitio. Qué le vamos a pedir con el bagaje que trae.

Hizo buena pelea en el caballo el quinto, que ya desde el principio se quedaba muy corto y no terminaba de pasar. En la muleta topó en lugar de embestir y demostró poder y agilidad de cuello, siempre ofensivo. Un duro de patas que pidió el carné. Un TORO con todas las letras cuya muerte fue muy cara.

Nula pureza en la suerte de matar de Paulita, algo poco habitual
En un quite al segundo por dos chicuelinas y una excepcional media dejó claras sus intenciones Paulita. De lío fue el tercero de haber tenido más fondo: tuvo clase, nobleza, recorrido y fue un humillador constante. No terminó de entender al toro el maño, con lo que la falta de acople resultó en silencio, al igual que el resto de la tarde. Un asesinato con dos puyazos traseros, prolongados y duros al sexto nos privaron de ver en muleta la bravura que demostró empujando al caballo con los riñones y la cara abajo.


(Imágenes: @javitaurino)



lunes, julio 07, 2014

Sin historia

Lleno total para la corrida de hoy (Imagen: @javitaurino)
 
Atrás quedan la novillada que inauguró la feria de Pamplona y la posterior corrida de rejones. Hoy, los de Torrestrella dieron por oficial el comienzo de las corridas de toros que se celebran anualmente en honor a San Fermín, co-patrón de la capital Navarra junto con San Francisco Javier.

Poca historia en el aspecto ganadero y, como todos sabemos, el toro es el eje de la fiesta sin el cual el espectáculo pierde su esencia. En su conjunto, la corrida estuvo bien presentada, excesivamente rematada en algunos casos y en la línea roja en otros, como el del cuarto, que llegó hoy mismo procedente de la finca para sustituir a otro astado lesionado ayer en el encierrillo. El ganadero afirmó en los micrófonos de Canal + que "el sexto tenía demasiados pitones" y que "hay toros de los que te dicen que tiene mucha cara, pero aquí hay que traerlos así". Ya ven cómo está esto.

Correcto en sus formas Antonio Ferrera ante el primero, un manso con recorrido justo que venía muy vencido por el pitón derecho. Acusó mucho el horrible puyazo que se le pegó tres palmos más allá de la cruz. El cuartó apuntó maneras por el motor y empuje con que embistió en los primeros lances de muleta, pero se vino a menos ante la impotencia de su matador que se pasó de faena en su afán, comprensible por otra parte, de justificarse.

No humilló el apagado segundo, correspondiente a Miguel Abellán. Un inicio de rodillas metió al público en la faena, si bien las condiciones del toro, afectado por un horrible puyazo bajo, no permitieron que tomara vuelo. Al entrar a matar al débil, un mal apoyo del diestro madrileño le terminó de romper, presuntamente, el aductor de la pierna derecha. Al micrófono de Canal + dijo llegar con el músculo fastidiado. ¿Es torero ir con problemas físicos a Pamplona o lo habría sido más decir que no para dejar esa oportunidad a otra persona en plenas facultades? Juzguen ustedes.

Desplante de Miguel Abellán (Imagen: @javitaurino)
Previo paso por la enfermería, Miguel Abellán salió infiltrado a matar al quinto. La cojera y los "no puedo" que repetía para sí mismo ya en la cara del toro hacían presagiar una faena breve, pero el astado, de buen tranco y clase infinitas, repitió con prontitud y dejó cómodo a un Abellán que lo entendió y no le bajó la mano. Cuando por fin lo hizo, el toro protestó y no la quiso tomar. Un desplante y una ostensible cojera contribuyeron al espectáculo para que el presidente, hoy 7 de Julio el mismo alcalde de Pamplona, sacara un pañuelo blanco. El listón de Pamplona.

Daniel Luque no dijo nada ante un tercero rebrincado que acusó la falta de fuerza desde el principio. El sevillano utilizó su amplio repertorio para tapar virtudes del oponente y se quitó el marrón, cual jugador de la patata caliente. Total, que al toro le explotó en la cara.

Se le fue el sexto en una faena de pegapasista profesional de la que tan solo fueron destacables varios naturales y un desdén. Necesitó cinco tandas llenas de adornos vacíos para ver al noble, almibarado, enclasado y dulce.

En el conjunto de la tarde, de destacar fueron las seis estocadas. Bravo por los matadores en ese sentido.

miércoles, julio 02, 2014

Toros y política

El pasado lunes 30 de Junio, el partido político Izquierda Unida (IU) presentó un escrito en el Ayuntamiento de Alicante comparando las corridas de toros con prácticas inhumanas como la ablación del clítoris y demandando una consulta popular para declarar la provincia como antitaurina. El pleno del Ayuntamiento de Alicante anuló la propuesta con los votos a favor de PP, PSOE y UPyD.

Dejando de lado al PSOE, cuya orientación política es desconocida a día de hoy, es llamativo que los partidos de izquierdas tengan semejante vocación antitaurina y que los de derechas sean los defensores de la fiesta. Esto ayuda a que los toros se relacionen al conservadurismo, con otros tiempos antiguos... Pero no nos equivoquemos, esta relación no es la consecuencia sino la causa.

Francisco Franco proclamó una dictadura en España en el año 1939 y su mandato se extendió hasta su muerte en el año 1975. En ese período de tiempo la fiesta de los toros, los festejos taurinos, fueron calificados de "la fiesta nacional" y demás patrañas. Esta idea que identifica a España con los toros, unida al patriotismo creado durante estos años que se extiende hasta nuestros días, ha dejado a la derecha española muy cercana al patriotismo y a la defensa de la fiesta o, al menos, mucho más cercana que la izquierda. No olvidemos, porque ellos no lo olvidan, que el Partido Popular surgió a partir de Alianza Popular, un partido creado por Manuel Fraga Iribarne, ministro de Franco.

Francisco Franco es el culpable de que la izquierda, en una simplificación muestra de su ignorancia, relacione a los toros con el concepto de España y con la derecha en lo que a política se refiere. Sin embargo, somos nosotros desde dentro quienes se lo ponemos en bandeja a la izquierda, es decir, a IU o incluso a Podemos, que escribió en su programa de las elecciones europeas "PROHIBICIÓN DE LA TAUROMAQUIA".

Cuando cantamos "Viva el Rey" en los toros, cuando escribimos tonterías patrióticas (que la izquierda, nuevamente simplificando demasiado, relaciona con la derecha) en perfiles taurinos o cuando llamamos a los toros "fiesta nacional", olvidando, por cierto, que en el país de ahí arriba la tratan infinitamente mejor que nosotros, le pedimos a IU que lance propuestas para ABOLIR LA FIESTA DE LOS TOROS.

Nosotros, los taurinos, somos los culpables del declive, porque nosotros metemos política mucho antes que la izquierda.